COMPARATIVA

Las diferencias reales, a quién le conviene cada una y la única pregunta que de verdad decide. Con tabla comparativa y números.

9 min de lecturaActualizado junio de 2026

La pregunta no es cuál es mejor, sino cuál aguantas

"¿Fija o variable?" es la pregunta equivocada. La buena es otra: ¿podrías pagar la cuota si el euríbor se pusiera por las nubes? Si la respuesta es no, ya tienes media decisión tomada.

La fija te da una cuota que no se mueve en 25 años: pagas un poco más por esa tranquilidad. La variable arranca más barata, pero su cuota sube y baja con el euríbor, así que estás compartiendo el riesgo con el mercado. La mixta es un punto medio: fija los primeros años y variable después.

Nadie sabe dónde estará el euríbor dentro de cinco años. Ni tú, ni tu cuñado, ni el comercial del banco. Así que la decisión no va de adivinar el futuro: va de cuánto riesgo puedes permitirte y cuánto te quita el sueño.

Fija, variable y mixta: las diferencias en una tabla

Esto es lo que cambia de verdad entre las tres. El resto, casi todo, es ruido comercial.

Comisiones máximas según la Ley 5/2019 de crédito inmobiliario. Tu oferta puede ser menor; nunca mayor.
FijaVariableMixta
CuotaSiempre la misma, los 25-30 añosCambia con el euríbor (cada 6 o 12 meses)Fija unos años, variable después
RiesgoCero sorpresasSube si sube el euríborBajo al principio, abierto después
Precio de salidaAlgo más cara de inicioMás barata si el euríbor está bajoIntermedio
Te conviene si…Quieres dormir tranquilo o vas justo de margenAguantas subidas y crees que los tipos bajaránQuieres certeza los primeros años, que es cuando más debes
Amortización anticipadaComisión de hasta el 2% (primeros 10 años), 1,5% despuésComisión de hasta el 0,25% (3 años) o 0,15% (5 años)Según el tramo en el que estés

A quién le conviene cada una

La fija es para quien valora la paz mental por encima de ahorrarse unos euros: si la cuota representa una parte grande de tus ingresos, o si una subida te metería en apuros, la fija es tu seguro. Pagas la prima a cambio de no llevarte sustos.

La variable tiene sentido si te sobra margen en el presupuesto (la cuota es una parte pequeña de tu neto), si piensas amortizar pronto o si tienes la sangre fría de convivir con una cuota que se mueve. Históricamente, a muy largo plazo, la variable ha salido más barata de media; pero "de media" no paga tu recibo de un mes concreto en el que el euríbor se ha disparado.

La mixta se ha puesto de moda porque resuelve el peor momento: los primeros años, cuando el capital pendiente es mayor y, por tanto, los intereses pesan más. Te aseguras ese tramo a tipo fijo y dejas la incógnita para cuando ya debes menos.

El euríbor no se adivina (y quien diga lo contrario, vende algo)

El euríbor es el tipo al que los bancos se prestan dinero entre ellos, y es la referencia de casi todas las hipotecas variables en España. Tu cuota variable se calcula como euríbor + un diferencial fijo (por ejemplo, euríbor + 0,60%).

El error clásico es elegir variable mirando solo el euríbor de HOY. Tu hipoteca dura décadas: lo que importa es el rango en el que puede moverse durante toda su vida, no la foto de este mes. Por eso la pregunta correcta no es "¿está barato ahora?", sino "¿aguantaría la cuota si el euríbor subiera dos o tres puntos?".

Haz ese cálculo antes de firmar: mira tu cuota con el euríbor actual y vuelve a mirarla simulando un euríbor mucho más alto. Si la segunda cifra te hace sudar, la variable no es para ti, por muy barata que parezca hoy.

Cómo decidir sin jugártela a una corazonada

Olvídate del "¿qué crees que hará el euríbor?". Decide así:

1. Calcula tu cuota fija y tu cuota variable de salida. Mira cuánto te ahorras al mes con la variable: esa es la "prima" que pagas por la fija.

2. Estresa la variable: recalcula su cuota con un euríbor mucho más alto. ¿La pagarías sin recortar en lo importante?

3. Mira el diferencial y la TAE, no solo el TIN: el banco suele atar la oferta a seguros, nóminas y tarjetas. La TAE es la que te dice el coste real.

4. Compara también la comisión de amortización anticipada si piensas adelantar pagos: en variable es mucho menor.

Con esos cuatro números delante, la decisión deja de ser una apuesta y pasa a ser una resta.

Pásalo a números