MitoHipoteca

Por qué se cree. Porque "deber dinero" pesa emocionalmente y quitarse la hipoteca da una paz real. Y porque invertir suena a riesgo, mientras que amortizar parece la opción responsable por defecto.

La realidad. Amortizar te ahorra justo el tipo de tu hipoteca. Si puedes ganar más invirtiendo (asumiendo el riesgo), matemáticamente pierdes amortizando. La tranquilidad, eso sí, no sale en la hoja de cálculo.

Qué significa

Amortizar anticipadamente te ahorra los intereses que ibas a pagar: es una "rentabilidad" segura igual al tipo de tu hipoteca. Invertir ese mismo dinero tiene una rentabilidad esperada mayor a largo plazo, pero con riesgo y altibajos.

La cuenta es sencilla de plantear: si tu hipoteca está al 3% y esperas que una cartera diversificada te rente un 6% a largo plazo, las matemáticas empujan a invertir. Si tu hipoteca está al 5%, amortizar gana terreno. Y hay un matiz fiscal enorme: si compraste tu vivienda habitual antes de 2013, amortizar hasta 9.040 € al año te da una deducción del 15% en la Renta. Eso es un 15% casi garantizado que no deberías dejar pasar.

Ejemplo con números

Te sobran 20.000 €. Si amortizas una hipoteca al 3%, te ahorras ese 3% anual en intereses, garantizado. Si en vez de eso inviertes a un 6% medio a largo plazo, en 15 años esos 20.000 € podrían rondar los 48.000 € por interés compuesto: bastante más de lo que te habrías ahorrado en intereses. A cambio, aguantas riesgo y volatilidad. Al 3% la cuenta aprieta; al 1% no hay color a favor de invertir; al 5% se inclina hacia amortizar.

El error típico

Vaciar el ahorro para amortizar y quedarse sin colchón de emergencia. O amortizar reduciendo cuota cuando te convenía reducir plazo (o al revés). Y, si compraste antes de 2013, olvidar la deducción por vivienda habitual.

Qué mirar antes de actuar

Antes de soltar el dinero: (1) ten primero el colchón de emergencia intacto. (2) Si compraste antes de 2013, amortiza hasta 9.040 €/año para la deducción del 15% (eso es casi seguro). (3) Compara el tipo de tu hipoteca con lo que esperas ganar invirtiendo, sin engañarte con el riesgo. (4) Decide si reduces cuota (alivio cada mes) o plazo (te ahorras más intereses).

Haz tu resta con números reales