"Si no estoy obligado, nunca me interesa presentarla"
Por qué se cree. Porque presentar la declaración parece un trámite que solo tiene riesgo. Si no me obliga la ley, ¿para qué meterme en líos? La lógica tiene sentido hasta que se descubre que podría salir a devolver.
La realidad. Puede que no estés obligado y aun así te salga a devolver. En ese caso, si no la presentas, Hacienda se queda con tu dinero. Pero también puede salir a pagar, así que conviene simular antes.
Qué significa
La obligación de declarar depende de umbrales de ingresos, número de pagadores, rentas del capital y otras circunstancias. No estar obligado no significa que la declaración vaya a perjudicarte: puede que tengas retenciones en exceso, deducciones que aplicar o situaciones que generan devolución.
Presentar cuando no estás obligado pero te sale a devolver es voluntario y beneficioso. No presentar cuando no estás obligado pero te sale a pagar, es seguro (Hacienda no puede sancionarte por no declarar lo que no estabas obligado a declarar, aunque sí puede reclamar si detecta la omisión).
Ejemplo con números
Ingresos de 11.000 € con un solo pagador. Límite de obligación: 15.000 €. No estás obligado. Pero tu empresa retuvo un 9% = 990 €. Si tu cuota real es 700 €, te corresponde una devolución de 290 €. Solo si presentas.
El error típico
No presentar sin calcular antes. La simulación es gratuita y tarda menos de 10 minutos. Salvo que se sepa con certeza que no hay nada a devolver ni deducciones pendientes, merece la pena mirar.
Qué mirar antes de actuar
Antes de decidir si presentar: verifica si estás obligado. Si no estás obligado, simula igualmente para saber si te sale a devolver. El tiempo invertido suele compensar.