HERSALA nace de una escena muy poco épica: alguien cercano tiene que decidir sobre una nómina, una hipoteca, una financiación o un despido, y descubre que todo el mundo opina, pero casi nadie enseña el cálculo completo.
Una cuota puede sonar cómoda. Un bruto puede parecer alto. Una rentabilidad puede quedar preciosa en una servilleta. Luego aparecen impuestos, intereses, cotizaciones, gastos y esa letra pequeña que siempre llega vestida de sorpresa administrativa.
HERSALA existe para poner esos números encima de la mesa. No para decidir por ti, sino para que decidas despierto. Que ya es bastante revolucionario, visto el nivel general del manual de instrucciones de la vida adulta.

HERSALA no es el producto de una empresa. Es el proyecto personal de alguien que cree que las finanzas deberían entenderse, no sufrirse en silencio mirando una tabla como si fuera un jeroglífico con IVA.
Pienso en mi hijo, que todavía entiende mejor que muchos adultos una verdad básica: si algo no se entiende, se pregunta. HERSALA intenta hacer eso con el dinero: preguntar mejor, calcular mejor y decidir con menos fe ciega.
Cómo calcula HERSALA
Cada herramienta lleva su motor de cálculo contrastado contra normativa oficial (BOE, AEAT, Seguridad Social, Banco de España), con la fuente al lado para que puedas verificarlo. No es magia ni es opinión: es la misma cuenta que haría un asesor, hecha a la vista.
Ver la metodología y las fuentesHERSALA no es una asesoría ni quiere serlo: es un proyecto personal para que entiendas tus números antes de decidir. Cuando la decisión sea de las que se firman, llévate estos números a un profesional — irás con ventaja.